Año 5, Número 10, octubre 2024 - marzo 2025 / Revista Idiomática
El impacto de las técnicas en la dinámica de grupos
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Introducción
La dinámica de grupos es un tema que debe estar presente en la formación de todo docente ya que entender cómo actúan las diferentes fuerzas en la atmósfera grupal permite al profesor tomar decisiones que pueden influir de manera positiva en el comportamiento colectivo y, con ello, propiciar el logro de objetivos grupales. Este tema ha sido ampliamente estudiado a través de los años, muestra de ello son los trabajos pioneros de Kurt Lewin que en el año de 1947 dirigieron la mirada a la interacción que se da entre los diferentes integrantes de un grupo1 y cómo las fuerzas que generan influyen en la forma en que se comunican y colaboran entre sí. En este sentido, las técnicas que el docente selecciona son un factor fundamental para dinamizar la interacción social, ya que éstas, además de fomentar la interacción social, son pieza clave para el fomento de habilidades comunicativas y sociales, lo cual contribuye al desarrollo de la competencia lingüística en el alumnado.
Las técnicas son definidas como “maneras, procedimientos o medios sistematizados de organizar y desarrollar la actividad de grupo, sobre la base de conocimientos suministrados por la teoría de la dinámica de grupos” (Cirigliano y Villaverde citados en Chehaybar y Kuri 2012) y son un punto central que se analiza en la asignatura Dinámica de Grupos y Técnicas Teatrales, en la que el alumnado de la Licenciatura en Lingüística Aplicada aprende sobre este tema a través del contacto mismo con diferentes tipos de técnicas aplicadas en el aula. De la reflexión que se deriva en un segundo momento, tras la implementación de las técnicas, el alumnado puede identificar la función, al mismo tiempo que vive el desarrollo del grupo y que va experimentando diferentes factores que hace que los integrantes del grupo cohesionen unos con otros (Dörnyei y Muir, 2019). Esto les permite experimentar el aporte de las técnicas a la clase, con lo que se sensibiliza sobre la importancia que tiene la correcta selección e implementación de las mismas.
A manera de muestra de lo anteriormente expuesto, a continuación se presentan las experiencias que el alumnado (generaciones 2023 y 2024) tuvo con siete de las técnicas implementadas en la clase:
Reporteros presurosos
El juego en la clase: actividades lúdicas
Phillips 6.6
Laboratorio de autoridad
El juego sin vocales
Ronda de expertos
Mercado de Técnicas
Las contribuciones que ellos brindan desde su perspectiva, dan al lector una panorámica de cada una de las técnicas. En éstas se incluye la descripción del objetivo y el funcionamiento de la técnica, así como una opinión sobre lo experimentado por el grupo con ella y una reflexión sobre el aprendizaje que, desde su punto de vista, se llevó el grupo con esta experiencia.
Reporteros presurosos
Entre las técnicas experimentadas en la asignatura Dinámica de Grupos destacó la de los Reporteros presurosos ya que ésta resultó una actividad que fomentaba la participación activa, la creatividad y la reflexión entre los estudiantes. El objetivo principal de esta técnica es que el grupo pueda recordar y reflexionar sobre lo que se vio y practicó en cada sesión recurriendo a diferentes formatos para plasmar la experiencia, como artículos de revista, podcasts, videos o incluso, foros web. Cada semana, un equipo estaba a cargo de la observación de lo acontecido en clase y de la creación del reportaje el cual, además de resumir lo visto en clase, buscaba incluir comentarios y opiniones de diferentes integrantes del grupo sobre las actividades realizadas, en ellos se podían distinguir los aprendizajes detonados por la reflexión en torno a la actividad.
Lo que hacía a esta técnica tan especial era la libertad creativa que se otorgaba a las y los estudiantes para diseñar sus reportajes, permitiéndoles explorar diferentes formas de presentar la información y de reflexionar sobre el aprendizaje. Esta flexibilidad, además de incentivar la participación activa del alumnado, fomentaba la cohesión grupal y la comunicación efectiva, ya que al compartir sus reportajes, el grupo podía explorar las publicaciones de sus compañeros, la presentación atractiva de los contenidos motivaba la reflexión sobre lo aprendido, al mismo tiempo que se reforzaban los temas de la clases pasadas al recordar sus propias experiencias, cosa que también ocurría en los autores del reportaje.
Trabajar con esta técnica a lo largo de todo el semestre, requirió no solo de creatividad, sino también de compromiso e ingenio, lo que propició que el aprendizaje se desarrollara de forma continua, con oportunidades frecuentes para la retroalimentación y la mejora.
La confianza y la seguridad fomentada por el docente al momento de trabajar en el aula también jugaban un papel importante, por lo que involucrarnos con técnicas como ésta ayudaba en gran medida a nuestros procesos de aprendizaje y entendimiento de los otros, además de ser disfrutable y de generar intriga o expectativa ante lo inesperado de los materiales elaborados por los compañeros. Era algo que nos mantenía entretenidos pero con lo cual también nos sentíamos incluídos y comprometidos a trabajar ingeniosa y responsablemente, de manera que si habláramos de técnicas como si fueran películas, definitivamente esta sería una de esas que nos tienen al borde del asiento.
En resumen, Reporteros Presurosos fue una técnica memorable que, más allá de su componente estético y divertido, promovió un aprendizaje profundo2 y dinámico, haciendo que las y los integrantes del grupo se sintieran más involucrados y comprometidos con el contenido y con sus compañeros.
Frida Atilano Luna
Mauricio Callejas Acevedo
El juego en la clase: actividades lúdicas
Durante la clase de Dinámica de Grupos se implementó la técnica El juego en la clase: actividades lúdicas, la cual tenía como objetivo principal promover el aprendizaje en la clase de lenguas a través de la experiencia con juegos diseñados por el estudiantado. Para ello, se brindaron lecturas sobre el tema al grupo y se le pidió a los participantes elaborar, en equipos de tres personas, un material digital o análogo para poner a prueba los conocimientos del grupo sobre los contenidos de las lecturas.
Entre las actividades diseñadas se encontraban juegos de memoria con tarjetas, búsqueda de fichas de rompecabezas y actividades con globos. Mi experiencia con esta técnica fue sumamente enriquecedora, ya que las actividades elaboradas por los mismos integrantes del grupo generaron una atmósfera dinámica y entretenida que involucró a todos los participantes de manera activa. Al combinar el aprendizaje con el juego, se rompió la monotonía de una clase tradicional y se creó un ambiente de confianza y competencia saludable. Esto no solo motivó a los participantes a aprender, sino que también facilitó una mayor cohesión grupal. Las actividades que requerían movimiento y trabajo en equipo ayudaron a fortalecer las relaciones entre los integrantes del grupo, promoviendo la confianza mutua.
En mi opinión, este tipo de actividades resultó ser altamente efectivo para reforzar diversos aspectos del aprendizaje. La participación activa no solo favoreció el desarrollo de habilidades interpersonales, sino que también permitió a los estudiantes convivir y aprender en conjunto a través de la experiencia misma con el juego. En general, considero que estas actividades no solo fomentaron el crecimiento de las relaciones interpersonales dentro del grupo, sino que también nos brindaron momentos de aprendizaje saludables y divertidos, lo cual se vio reflejado en la dinámica positiva que reinó a lo largo de la clase.
Alondra Fuentes Cruz
Phillips 6.6
La técnica Phillips 6.6 es una técnica que tiene como propósito llevar a cabo una discusión grupal que fomente la participación activa y organizada de todos los miembros de un grupo grande. Para ello, éste es dividido en equipos más pequeños, idealmente de 6 personas, lo que facilitará el intercambio de ideas en torno a un tema determinado. Todos los equipos cuentan con un tiempo total de seis minutos en los que se discutirá un tema o problema específico. Cada integrante del equipo deberá hablar sobre el tema y dar su punto de vista en tan solo un minuto. Al término de ese tiempo, en plenaria, un portavoz elegido por el equipo presenta las conclusiones al grupo grande.
Al momento de aplicar esta técnica, observamos cómo nuestros compañeros participaban activamente y con gran entusiasmo al compartir sus puntos de vista y de poder argumentar sus opiniones con el resto del grupo de manera efectiva. El formato de seis minutos para la discusión fue clave para ser breves y concisos al momento de expresar nuestras ideas. Asimismo, este límite de tiempo sirvió para tener consideración hacia los demás, ya que todos estábamos pendientes de no exceder el tiempo que se nos asignó, de esta manera, todos participaríamos la misma cantidad de tiempo, dándonos un espacio seguro y suficiente para poder compartir nuestros puntos de vista con el resto del grupo.
En cuanto al aprendizaje obtenido en la aplicación de esta técnica, consideramos que ésta es una excelente herramienta para sintetizar la información diversas formas de pensar respecto a la información, lo cual permite conocer diversas formas de expresar ideas de manera práctica y rápida. Su formato ágil facilita la expresión de las ideas de todos los participantes en poco tiempo, lo que la convierte en una técnica apropiada y particularmente útil en contextos como una clase de lengua extranjera.
Xochiquetzalli Alvarado Espinosa
Brandon Jesús Ramírez Corona
Laboratorio de autoridad
El propósito de esta técnica era la observación de la dinámica en la toma y ejercicio del poder dentro de un grupo. Para llevarla a cabo, en una sesión se dividió al grupo en tres equipos y se les dio la tarea de elaborar un resumen en 10 puntos de una lectura dada previamente a la clase. El grupo se dividió en equipos y en cada uno había observadores, cuyo rol no fue anunciado a los demás participantes. Ellos se encargaron de analizar el rol que cada participante tomara y a partir de ello, definir el tipo de poder que se ejercía: democrático, autoritario o liberal.
Al concluir el tiempo para realizar el resumen, que era la tarea que recibieron inicialmente, los equipos se sentaron para presentar en plenaria los resultados obtenidos y fue en ese momento cuando se reveló la verdadera actividad, la observación en un Laboratorio de autoridad. Al enterarse de ello, el grupo experimentó una atmósfera de incertidumbre, y los participantes volteaban a ver a los “observadores infiltrados” con gran curiosidad por lo observado. A pesar de las dudas surgidas en un primer momento por el desarrollo de este experimento social, poco a poco el grupo pudo analizar la dinámica en la actividad de los equipos y reflexionar de manera más profunda sobre los diferentes matices del liderazgo que emerge en los grupos de trabajo, reconociendo que aunque no haya una designación formal de un líder, este rol puede emerger en diferentes momentos y de diferentes formas, lo cual permite que el equipo se organice de manera cooperativa para lograr completar la tarea con éxito.
Llamó mi atención que, cuando la docente le preguntó a los integrantes del grupo lo que habían pensado al percibir una poca participación por parte de las y los observadores, las respuestas reflejaron una genuina preocupación por sus compañeros: “pensé que no se sentía bien, que estaba cansada(o) o que tenía algo urgente de otra clase que atender”, por mencionar algunos ejemplos.
En mi opinión, esta actividad, además de cumplir con el propósito de reconocer los roles que cada integrante ejerce ante la figura de líder, o ante la falta de ésta, también permite observar ciertos rasgos de cohesión en un grupo, ya que la falta de participación de una persona en el grupo puede generar actitudes que van desde la empatía y solidaridad hasta la confrontación.
Mijal Guilbert
El juego sin vocales
Esta técnica tiene como objetivo que el alumnado conozca y explique los contenidos de un tema específico a través de un proceso dividido en tres etapas. En la primera etapa, en equipos se reflexiona y discute sobre el tema o los conceptos a aprender, activando sus conocimientos previos y experiencias relacionadas con el tema. En la segunda etapa, los estudiantes acceden al contenido formal, lo que les permite reorientar sus ideas iniciales y complementarlas con nueva información. Finalmente, en la última fase, los participantes deben explicar un concepto al resto del grupo, utilizando palabras escritas sin vocales. Esta estructura permite organizar el proceso de aprendizaje de manera efectiva y variada, pasando de la reflexión inicial a la recepción del contenido y, finalmente, a la aplicación de lo aprendido.
La técnica El juego sin vocales fue aplicada en la clase de Dinámica de Grupos para abordar el tema de los factores que promueven la aceptación y cohesión grupal. En la sesión, se distribuyó una hoja con una tabla que contenía los factores identificados por Zoltan Dörnyei (2003 en Dörnyei y Muir)3 como fundamentales para la aceptación y la cohesión dentro de un grupo.
Cada estudiante completó la tabla de manera individual, proporcionando su interpretación de los conceptos. Posteriormente, se entregó a los estudiantes una copia del texto de Dörnyei en el que se encontraba la explicación de cada concepto, permitiéndoles verificar y complementar sus respuestas en relación con el contenido del texto.
El nombre de la técnica proviene de la tercera fase, en la que se indicaba a los estudiantes que seleccionaran un concepto previamente tratado en clase para explicarlo al grupo. Este concepto aparecía en una hoja de trabajo preparada por la docente, pero sin vocales. Durante la actividad, se escuchaba música en el aula, y cuando la música se detenía, los estudiantes debían interactuar con la persona más cercana para intentar adivinar y explicar el concepto que tenía el compañero. Si no conocían la respuesta, podían recibir ayuda del dueño de dicho concepto.
Para el desarrollo de la actividad y la selección de una pareja para explicar los conceptos, la profesora puso música y la pausaba cada tanto para que los estudiantes, en pareja, adivinaran y luego explicaran el concepto en la hoja de trabajo. Al detenerse la música, los estudiantes debían interactuar con la persona más cercana para intentar adivinar y explicar el concepto que el dueño de la hoja tenía. Si no sabían la respuesta, el compañero que tenía la hoja del concepto podía ayudarles.
Personalmente, me pareció divertido observar cómo todos se movían por el salón; algunos bailaban, mientras que otros simplemente caminaban, pero siempre contagiados por la energía positiva del grupo y con una actitud amigable y respetuosa. Estas sensaciones y emociones reflejan perfectamente algunos de los conceptos estudiados en clase, y demuestran la importancia de la aceptación, cohesión, unión e integración dentro de un grupo. Además, evidencian que un ambiente de bienestar y colaboración promueve el aprendizaje.
Antonio Acosta Mora
Ronda de expertos
La técnica Ronda de expertos tiene como objetivo principal promover el aprendizaje colaborativo y facilitar la adquisición profunda de conocimientos a través del intercambio entre los miembros del grupo. Esta técnica consiste en dos fases que permiten a los estudiantes tanto desarrollar habilidades individuales como reforzar la comprensión colectiva.
En la primera fase, el grupo se divide en equipos de cinco o seis integrantes. A cada equipo se le asigna un tema específico, con el objetivo de crear una infografía en una estación designada dentro del salón de clases. Durante esta fase, es esencial que cada miembro del equipo se convierta en un “experto” en el tema asignado, lo que asegura que todos los integrantes alcancen un dominio profundo del contenido.
La segunda fase implica la reorganización de los equipos, esta vez formando grupos que incluyan un experto de cada uno de los temas asignados. Los nuevos equipos se distribuyen en las estaciones correspondientes, rotando por el salón a intervalos de tres minutos. En cada estación, el experto en el tema asignado tiene la responsabilidad de explicar y transmitir el contenido a sus nuevos compañeros, facilitando así un intercambio de conocimientos eficaz y sistemático.
La implementación de esta técnica demostró ser muy beneficiosa para la dinámica del grupo, ya que fomentó un ambiente de confianza y libertad para participar activamente. Después de adquirir un dominio completo de los temas, los estudiantes se mostraron más seguros al compartir sus conocimientos con sus compañeros. Además, la técnica presentó un desafío adicional: mantener la atención mientras los otros miembros del equipo exponían sus temas, lo que incentivó una mayor concentración y compromiso con el proceso de aprendizaje.
A pesar de la novedad que representaba trabajar con compañeros no habituales, el ambiente grupal fue percibido como tranquilo y productivo. Los estudiantes mostraron una actitud colaborativa y se adaptaron positivamente a la dinámica del trabajo en equipo. Todos participaron en la creación de las infografías y, posteriormente, lograron realizar presentaciones exitosas que evidenciaron una comprensión sólida de los temas asignados.
Como conclusión, la experiencia con esta técnica nos permitió reflexionar sobre la importancia de adaptarse al trabajo en equipo. Los resultados obtenidos destacan que, con disposición y cooperación, es posible alcanzar grandes logros sin importar las condiciones iniciales del grupo. Esta técnica es un ejemplo claro del impacto positivo que tiene el uso de técnicas para fomentar el aprendizaje colaborativo y las competencias transversales.
Paola Becerril Ramos
Aranxa Ruiz Hernández
Mercado de técnicas
El mercado de técnicas fue una actividad llevada a cabo durante el año 2023 como parte del proyecto final de la asignatura Dinámica de Grupos y Técnicas Teatrales. El propósito de esta actividad fue que los participantes, de manera colaborativa, fueran capaces de seleccionar diferentes técnicas para el manejo del grupo y desarrollar una propia y explicar su funcionamiento a otros. En dicha actividad los alumnos de Lingüística aplicada nos organizamos en equipos de entre 3 y 5 integrantes. Preparamos con antelación tres técnicas que ofreceríamos a maestros de clase de lengua para que pudieran hacer uso de ellas en sus clases. La ejecución de esta actividad fue orquestada por la Doctora Claudia Guadalupe García Llampallas, quién a modo de incentivo convirtió la experiencia en una sana competencia con premios para los primeros lugares.
La atmósfera entre los grupos y la comunidad fue muy positiva, todos eran respetuosos y se apoyaban entre sí con sus técnicas. Tuvimos la oportunidad de interactuar con algunos compañeros de diferentes grupos de nuestra generación y de trabajar en conjunto, así como de aprender de nuestros compañeros. Lo vivido fue un tipo de experiencia en la que el intercambio de ideas en nuestro contexto escolar enriqueció nuestra manera de percibir el aprendizaje de lenguas y de la enseñanza en sí misma.
En cuanto a los aprendizajes, en principio pudimos poner a prueba nuestras habilidades de negociación, trabajamos en la presentación de nuestro producto (las técnicas) y observamos y aprendimos de los procedimientos que seguían los otros equipos. Pudimos observar como los modelos visuales y dinámicos son un buen gancho para atraer la atención del comprador (el profesorado de lengua y alumnado de las licenciaturas) y, por encima de todo, pudimos vivir una experiencia en la que aquello que habíamos preparado con tanta dedicación podía ser valorado y tomado en cuenta para aplicarse en la vida real, en la enseñanza de lenguas.
Anna Christina Aguirre Solís
Xiuhcoatl Alcántara Vilchis
Christopher Quezada Martínez
Referencias
Andueza, M. (1983). Dinámica de grupos en educación. México: Trillas.
Chehaybar y Kuri, E. (2012). Técnicas para el aprendizaje grupal. Grupos numerosos. México:Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, UNAM.
Dörnyei, Z. y Muir, C. (2019). Creating a motivating classroom environment. En J. Cummins y C. Davison (eds.), International Handbook of English language teaching. New York: Springer, p. 719-731.
Herrero, J. (2019). Bases conceptuales en el estudio de los grupos. Recuperado de, link
Lewin, K. (1947). Frontiers in group dynamics: Concept, method, and reality in social science; social equilibria and social change. Human Relations, 1(1), 5-41. Recuperado de, doi
Notas
1 María Andueza (1979) define al grupo como “(...) la reunión de individuos en la que existe interacción de fuerzas y energías (...) los miembros de un grupo actúan frente a frente; conscientes de la existencia de todos los integrantes del mismo; se sienten unidos unos con otros ...”.
2 Ejemplo de ello fueron los comentarios a los reportajes hechos por los integrantes del grupo, los cuales promovieron una reflexión sobre los temas abordados en la clase a través de las preguntas lanzadas por el grupo de reporteros.
3 Dörnyei, Z. y Muir, C. (2019). Creating a motivating classroom environment. En J. Cummins y C. Davison (eds.), International Handbook of English language teaching. New York: Springer, p. 719-731.
Por Claudia Guadalupe García Llampallas
claudia.garcia@enallt.unam.mx
Doctora en Lingüística, Maestra en Lingüística Aplicada y Licenciada en Lengua y Literaturas Modernas (Alemanas) por la UNAM. Labora como profesor de tiempo completo en la ENALLT. Ha presentado ponencias y publicado artículos nacional e internacionalmente. Sus áreas de investigación son adquisición de lengua, formación docente y ambientes digitales. |
Frida Atilano Luna, Mauricio Callejas Acevedo, Alondra Fuentes Cruz, Xochiquetzalli Alvarado Espinosa, Brandon Jesús Ramírez Corona, Mijal Guilbert Herrera, Antonio Acosta Mora, Paola Becerril Ramos, Aranxa Ruiz Hernández, Anna Christina Aguirre Solís, Xiuhcoatl Alcántara Vilchis y Christopher Quezada Martínez
Estudiantes de las generaciones 2023 y 2024 de la Licenciatura en Lingüística Aplicada |