Revista Idiomática

Año 2, Número 3, enero-junio 2021

 

La traducción de textos entre las lenguas española y portuguesa: planteamiento de un propósito.

 

Juan Alfonso Ortiz Díaz, ENALLT-UNAM.

Aprender a hablar es aprender a traducir;

cuando el niño pregunta a su madre por el significado

de esta o aquélla palabra, lo que realmente pide es

que traduzca a su lenguaje el término desconocido.

La traducción dentro de una lengua no es, en este

sentido, esencialmente distinto a la traducción entre

dos lenguas, y la historia de todos los pueblos repite

la experiencia infantil.

 

Octavio Paz

(Traducción: literatura y literalidad).

 

 

foto: Leonardo Herrera

La conveniencia de la comunicación y comprensión entre hablantes de dos lenguas próximas que por mucho tiempo se dieron las espaldas o simplemente se ignoraron entre sí.

 

El devenir de la conformación de los Estados español y portugués siempre supuso, como una de sus consecuencias, el distanciamiento lingüístico. Si nos remontamos a la Baja Edad Media verificamos que, al seno de lo que fueran las provincias romanas de Hispania, más precisamente la Hispania Citerior Tarraconensis y la Hispania Ulterior Lusitania junto con otra provincia: la Gallaecia, la caída del Imperio Romano de Occidente y la consecuente llegada de migraciones normandas a partir del año 409, ocasionaron la diferenciación del romance heredado por las legiones romanas, lo cual dio paso a la conformación de las lenguas neolatinas que a su vez se enriquecieron con los aportes de la invasión árabe a partir del año 711.

Fue así como en la pugna de la Reconquista Cristiana de los territorios en manos de árabes y bereberes, los distanciamientos por el dominio de las tierras reconquistadas por parte de los pequeños reinos que se fueron conformando al norte de la península Ibérica dio paso al surgimiento del Reino de Portugal en 1139, con Alfonso I de Portugal como rey.

A partir de ese momento, el afán de anexión del territorio portugués al español generó una profunda desconfianza ante la amenaza que eso representaba para la integridad de Portugal, firmemente generalizada entre el pueblo, que acuñó frases anecdóticas aunque muy propias como la portuguesa que reza: “De España: ni buen viento ni buen casamiento” o la española: “Fea, pobre y portuguesa, ¡chúpate esa!”, en alusión a la reina María Isabel de Braganza, una de las cuatro esposas de Fernando VII, frase esa que explicitaba el desdén de los españoles por sus vecinos portugueses, dado el afán, podríamos decir ahora, esnobista, de “aspirar a algo mejor”, algo que, dicho sea de paso, priva también entre los países hispanoamericanos. Estamos hablando de herencias… que forman parte de nuestra idiosincrasia.

Evidentemente la intención de estas líneas no es alimentar etnocentrismos ni prejuicios porque si nos fijamos bien, veremos que, de esa infancia incómoda entre el español y el portugués (si tomamos en cuenta que se trata de dos hermanos que nacieron en la misma casa, pasaron sus primeros años en el mismo cuarto y salieron de casa juntos a recorrer el mundo), ambos han obtenido beneficios casi podría decirse que fortuitos de sus incursiones y andanadas, si tomamos en cuenta, por ejemplo, que esa María Isabel de Braganza, amante de las artes de quien tanto se burlaban los españoles, pugnó, nada más y nada menos, para que se creara en Madrid el Real Museo de Pinturas que hoy conocemos como Museo del Prado, al tiempo que, si bien en el periodo de 1580 a 1640, bajo el dominio español de la monarquía de la Casa de Austria, Portugal perdió posesiones en África y Asia a causa de invasiones de enemigos de España, es cierto que durante dicha Unión Ibérica se anuló el Tratado de Tordesillas, lo cual permitió que exploradores portugueses se adentraran en lo que actualmente es el inmenso territorio del Brasil.

 

Imagen 1

Foto: CordonPress

 

Todo lo anterior es prueba de los beneficios mutuos que, en su momento, se otorgaron ambos imperios, y que podrían haber sido mayores según análisis de diversos historiadores. Además, es evidente que en ese recorrido histórico que españoles y portugueses han compartido hasta nuestros días, ambas lenguas han estado presentes para la mutua comprensión en una antigua y larga serie de reencuentros y tratados entre las fronteras más antiguas de Europa y, por extensión, en los acercamientos de los países hispanoamericanos de habla tanto española como portuguesa.

 

Traducción de textos entre las lenguas española y portuguesa: una visión retrospectiva

 

Teniendo como marco los antecedentes históricos anteriormente expuestos, queda claro que, a partir de la anulación de la Unión Ibérica, el distanciamiento de los mundos de habla española y portuguesa se hizo mayor. En capítulos subsecuentes de la historia mundial, encontramos que la relevancia y peso económico que ganaron las potencias europeas del norte eclipsaron el poderío español y portugués, y que el desarrollo científico y tecnológico se dio, por ende, en la Europa del Norte y los Estados Unidos de América. La Revolución Industrial marcó pues, la pauta de las nuevas hegemonías y el atraso científico y tecnológico de la América Latina entre otras regiones.

Hasta hace relativamente poco tiempo, antes de la llegada del Mercosur (Mercosul), el intercambio comercial, y tecnológico entre países de habla española y portuguesa era muy modesto comparado con la competencia por los mercados norteamericano y europeo occidental por parte de los países de la América Latina. Prácticamente no teníamos gran cosa que aportarnos entre nosotros. ¿Qué podría ofrecerle un país productor de bananas a otro país en las mismas condiciones? Nuestras miras estaban encaminadas al intercambio con los Estados Unidos y Europa. Esto lo constatamos en que, por ejemplo, el mayor socio comercial de México son los Estados Unidos, mientras que el mayor socio comercial de Brasil ha sido la Unión Europea. Si bien ambos países se han insertado exitosamente en la economía internacional (Morales et al., 2012) el acercamiento entre los países de habla española y portuguesa es bastante reciente. En la lista de los diez principales países proveedores de Brasil de 2007 a 2010 sólo figuraba Argentina, mientras que en la lista de los diez países clientes sólo figuraba Chile, y para 2020, sólo seguía figurando Argentina entre los principales países socios. Para 2020, entre la lista de los países de América Latina que más exportan a Brasil figuran México (automóviles) y Chile (cobre y minerales de cobre), ambos muy de lejos en relación al intercambio de Brasil con China y los Estados Unidos. Para 2020 Argentina y Chile han sido los países que más importaciones han recibido de Brasil.

 

 

“Quizá el rasgo más reseñable de la política comercial exterior de Brasil en los últimos años haya sido la búsqueda activa de la diversificación geográfica de sus socios comerciales –la llamada “nueva geografía comercial”–, con el objetivo de reducir el peso de los países desarrollados en su comercio exterior. De esta forma han ido ganando importancia países como China o Venezuela y regiones como América Latina, Oriente Medio o Asia. Con todo, Estados Unidos, Japón y la Unión Europea siguen siendo los principales suministradores de bienes de capital de Brasil (Trabajo Marketing Internacional, 2010).

 

Aunque en los años recientes ha habido un aumento sustancial, en términos absolutos, de los intercambios comerciales México-Brasil y de la inversión que las empresas de cada país realizan en el otro, el peso de estos rubros en el total nacional correspondiente los define como economías prácticamente independientes. Los factores que explican este ‘distanciamiento’ son múltiples y complejos, pero dos son relevantes: En primer lugar, la distancia dificulta el comercio entre ambas naciones y, además, México colinda con el mercado más importante del mundo. Es en este marco que, en segundo lugar, México ha optado explícitamente por integrarse de manera definitiva a la dinámica del mercado estadounidense. Por el contrario, Brasil, como parte de una estrategia para convertirse en el país líder de Sudamérica, ha diversificado más sus mercados y sus fuentes de financiamiento y se ha orientado hacia la misma América Latina y a los mercados europeo y asiático (Morales et al., 2012).

 

Sin embargo, para 2017, la similitud de proyectos comerciales de Brasil y México, en los últimos, años ha promovido un mayor acercamiento entre las dos economías más grandes de América Latina. Su futuro, juntas, es prometedor, según un grupo de especialistas del Foro Económico Mundial WEF (El Financiero, 19/12/2017).

Dicho lo anterior, y puesta la mira de Brasil en la América Latina de habla española, la necesidad de precisión, exactitud y claridad en la comunicación entre los grupos de intercambio no sólo comercial sino también académico, cultural y artístico entre hablantes de español y portugués adquiere suma relevancia, lo cual, además, puede en gran medida erradicar la penosa escena de la comunicación de dichos actores en inglés y no en español o portugués.

Por lo anteriormente expuesto, se comprende cabalmente que hasta hace algunas décadas prácticamente no había necesidad de aprender portugués ni dicho emprendimiento podía tener gran relevancia para un hispanohablante porque la aproximación al mundo de habla portuguesa sólo respondía a imaginarios evocadores. Era irrelevante que cualquier traducción hasta cierto punto trivial como el título de una canción –por ejemplo, “Chega de Saudade”– fuera traducido en la cubierta de un disco artísticamente manufacturado como “Llega de Soledad”, lo que en español resulta un completo disparate; no tiene ningún significado ni sentido. En lugar de eso, dicho título, tras una serie de reflexiones y consideraciones por parte de la persona encargada del ejercicio, pudo haber dado como posible resultado: “Basta de Añoranzas”, traducción bastante más apegada a lo que originalmente quiere expresar dicho título.

Por otra parte, una situación que naturalmente hacía inviable el aprendizaje de la lengua portuguesa y española en sus respectivos contextos era la falta de materiales rigurosamente diseñados para tal fin. Las gramáticas con las que se pudieran contrastar ambos idiomas eran escasísimas, ni pensar en gramáticas pedagógicas, los diccionarios eran también muy precarios y llenos de accidentes interpretativos. Tampoco estaba atendida la corrección de estilo, ni se contaba con equipos que hicieran revisiones de las traducciones y el abordaje comunicativo no era suficiente para atender las necesidades de estudiantes, traductores e intérpretes con intenciones de un dominio que atendiera a las necesidades de un abordaje adecuado, claro, preciso y eficaz.

 

Traducción de textos entre español y portugués: una visión de su presente

 

Con el advenimiento de los recursos en línea la situación cambió magníficamente. En la actualidad disponemos de recursos en otro tiempo insospechados, que han hecho posible el tratamiento cabal de los puntos anteriormente expuestos. Primeramente, los motores de búsqueda han puesto a disposición definiciones, descripciones e imágenes que no habrían cabido en ningún diccionario o enciclopedia de papel. El acceso a documentos relacionados con prácticamente cualquier tema del quehacer humano hace posible el conocimiento de los más diversos campos semánticos y vocabularios temáticos y, por ende, hace viable la traducción del nombre de cualquier artefacto, adminículo, pieza, refacción, equipo, concepto o esquema con la simple ojeada de una imagen o la consulta de una descripción o definición en la lengua meta o por triangulación con el inglés o francés o por búsqueda basada en clasificación taxonómica. La consulta, desde la hecha al amigo hasta la realizada a personal especializado en cualquier parte del mundo, ya es cosa inmediata mediante el recurso de Whatsapp. El aprendizaje de cualquier lengua o su perfeccionamiento ahora depende más de la disponibilidad de tiempo por parte del aspirante que de la disponibilidad de un profesor, al cual ahora puede tener acceso en Italki. La conformación de grupos de trabajo en traducción y corrección de estilo que atiendan a las más diversas variantes y el contacto directo con los autores de los textos recientes por traducir ya es una realidad. En este sentido, el trabajo del traductor se ha tornado más fácil pero, sobre todo, más eficaz. En fin, ya no hay excusa para un buen trabajo de traducción. La mesa está puesta.

 

Traducción de textos entre español y portugués: una proyección y propuesta hacia el futuro.

 

Ante el promisorio panorama de las facilidades y bondades de los recursos de los que actualmente disponemos para el trabajo de traducción –y por el fértil terreno de los lazos comerciales, académicos, culturales y artísticos, políticos y diplomáticos–, sólo resta decir que, en este momento en que hemos dejado atrás el rótulo de “la era de la información” para pasar al de la “era del conocimiento”, un trabajo de calidad que no deje lugar a estafas por las que más de uno ya ha pasado significa que el traductor e intérprete de español a portugués y viceversa, tiene que ser, en primer lugar: un profesional versado, letrado, conocedor de su lengua y la del otro, de sus giros, de las ciencias, de las técnicas y de las artes para la consecución de una traducción satisfactoria que haga posible una comunicación eficaz entre las partes, con miras a lograr el entendimiento y comprensión que conduzcan a buen puerto y buen éxito en la labor de la traducción.

Referencias

 

A expansão territorial brasileira. Consultado en este enlace

Affonso Castelhano, C. (09 jul 2017) Introdução aos estudos da tradução. Consultado en este enlace

Brasil-México, su relación comercial en cifras y su gran potencial, El Financiero (19 dic 2017). Consultado en este enlace

Morales, Ma. Esther, Mejía, Pablo, Gutiérrez, Raúl de Jesús, Díaz, Miguel Ángel, & Vergara, Reyna. (2012). Interacciones económico-financieras Brasil-México: ¿cuál es su grado de integración? Perfiles latinoamericanos, 20 (39), 117-150. Recuperado en 04 de octubre de 2020, en este enlace

Paz, O. (1971) Traducción: literatura y literalidad. Ed. Tusquets, Barcelona, España.

Principais parceiros comerciais do Brasil: países, produtos e acordos. FIA (20 ene 2020). Consultado en este enlace

Silva D´Andrea, D. (2019) María Isabel de Braganza, la reina “fea, pobre y portuguesa” que soñó con el Museo del Prado. Consultado en este enlace

Trabajo Marketing Internacional. Consultado en este enlace

Wikipedia (2020) Hispania. Consultado en este enlace

Foto tratado de Tordesillas. Consultado en este enlace

Foto VARIG. Consultado en este enlace

 

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